lunes, 28 de abril de 2014

La Opinión Pública no existe





Mucho se ha discrepado si la opinión pública existe o no existe.
Para responder rigurosamente este enigma, el sociólogo francés, Pierre Bourdieu analiza el funcionamiento de las encuestas de opinión.

Nos índica, tres postulados que  presenta toda encuesta de opinión. El primero;  “la producción de opiniones está al alcance de todos”. Lo cual, a mi parecer, es cierto, pues la encuesta da esa oportunidad al público. El segundo; “Todas las opiniones tienen el mismo peso”. Lo que refuto incesantemente contra las empresas encuestadoras, pues A no piensa como B y C no piensa como A. El tercero; “preguntar lo mismo a todo el mundo”. Como dice él; se denota que hay un acuerdo de preguntas en beneficio de alguien.

Las empresas encuestadoras constantemente son criticadas por sus fallas técnicas. Es cierto, se les reprocha la representatividad de las muestras, el sesgo de las preguntas en su formulación y el condicionar al que opina. En sí, toda encuesta es un artefacto fabricado para un objetivo subjetivo.
                                                                                                                    
La encuesta de opinión es un instrumento político y su función más importante es el de imponer ilusión y acomodar, en suma, un colectivo de respuestas llamado “media de opiniones”, demostrado con porcentajes y cifras, no exactos sino aproximados a la realidad una posible respuesta unánime a favor a un sector político.

El efecto de consenso de las encuestas de opinión consiste en ignorar a los que no responden, los famosos porcentajes de los “no contestan”. Lo que usualmente se nombra pero no influye en  las consultas electorales.

El fin de este análisis nos retribuye a una sola verdad; la opinión pública no existe porque las empresas encuestadoras tienen la función de formular sus herramientas de trabajo, creando así, un artefacto de opiniones condicionados y, orientados a unanimizar la opinión de un sector escogido y no total para influir en todo aquel que preste atención a las encuestas de opinión y así, beneficiar a alguien que contribuye lucrativamente a estas empresas. 

Zárate Vela, Ingrid Geraldine.

domingo, 27 de abril de 2014

LA OPINIÓN PÚBLICA NO EXISTE

(Análisis)


En la mayoría de sociedades a nivel mundial, las encuestas son usadas frecuentemente por distintas instituciones de estadísticas con el fin de, subjetivamente, hacer sentir escuchado al encuestado. A este recolector de datos es inevitable no someterlo a un análisis debido a los reproches técnicos que generan dudas y suspicacias, a la representatividad de las muestras, la formulación de las preguntas falseadas, o la respuesta predecible al hacer la pregunta.

Inicialmente coincido con Bourdieu al mencionar que la cuestión más grave  es  la subordinación de intereses políticos en los sondeos de opinión, por la gran influencia que posee o interviene en  el significado, valoración e interpretación de las respuestas  y  la publicación de los resultados. Este postulado convierte al sondeo  al sondeo de opinión  en un instrumento  superficial  utilizado como “la voz incesante del pueblo” capaz de esconder la careta de su  acción política. La prueba de lo mencionado es la agrupación de masas mediante una cierta cantidad, sin antes clasificar a los encuestados poco o altamente instruidos, con dominio o desinterés del tema, en fin, las encuestas solo se encargaran de publicar resultados que beneficie a la fuerza política capaz de cumplir con los  fines lucrativos de las encuestadoras.  De esta forma dejan de lado el principio de opinión, el “Ethos de Clase”, es decir un conjunto de valores que la gente interioriza desde la infancia, logrando así que cada persona desarrolle sus propias respuestas ante preguntas de distintos ámbitos. Sin embargo terminan en una injusta separación y generalización mediante un par de cifras porcentuales que no definen la opinión. A ellos sumo, las preguntas sesgadas que obligan indirectamente al encuestado a dar una respuesta neutra, tajante y calculada.

Después de un análisis llegó a la conclusión de que, posiblemente, hemos vivido una farsa a causa de la ingenuidad inacabable y la ilusión de creer que somos considerados en una nación. Hipótesis que nos condujo a evitar ver más allá de lo evidente.
 Tapullima Abriojo, Gianella Marlene

                                                                                                              5 “D”

EXISTE LA OPINIÓN PÚBLICA

¿Realmente existe la opinión pública? O simplemente ¿hemos vivido engañados por las empresas encuestadoras?
Desde las encuestas electorales hasta las de productos de comercialización, todas o la mayor parte de ellas son mentiras bien planificadas por empresas que se hacen ricos con nuestro consumo. Este tema abarca muchos problemas, desde lo más simple hasta lo más complicado que vendrían a ser las elecciones presidenciales.
En primer lugar, debemos aclarar que la opinión pública no existe debido a que es imposible que todos o un gran grupo de personas poseamos exactamente la misma opinión. Es posible que coincidamos en el mismo lado, pero nuestras opiniones o puntos de vista serán diferentes.
La estrategia de las encuestadoras es agrupar en dos sectores, el SI y el No, para ello, formulan preguntas en las que las respuestas sean una de las dichas anteriormente, sin embargo, muchas veces no importa la verdadera cifra de las respuestas, estas son manipuladas intencionalmente para ir por el lado de uno de los partidarios.
En cuanto a encuestas políticas, se toma como principal referente a aquellas respuestas pertenecientes a grandes personajes o jefes de estado, haciendo a un lado a la mayoría de la población.
Asimismo, debemos mostrar un punto muy importante en este tema, la exclusión de la mayor parte de la población. En todas las encuestas, solo se entrevista a un determinado grupo de la población, al cual se toma como el cien por ciento, dejando de lado a los otros millones que son ignorados. Esto genera, que la demás población, influenciada por la supuesta encuesta, opte por seguir el lado con más votos, sin saber que en realidad está siendo manipulada y engañada.
Esta modalidad de encuestas es muy utilizada en el medio televisivo sobretodo en las campañas electorales, esto nos demuestra la falta de recursos que tienen los medios para rescatar la opinión del pueblo.

No obstante, hasta la actualidad aun es imposible medir la opinión pública con exactitud, por ello, se seguirá utilizando las encuestas tanto en los medios como en las empresas, así que les recomendamos, infórmense bien antes de optar por una respuesta.

Por : Dulanto Vargas , Sharon

Opinión Publica